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Vamos a contar mentiras sobre el trabajo

RUBÉN SAN

Hoy quiero hablarte de trabajo.

Creo que este post nos va a venir estupendo a ambos para ir sacando mucha mierdXcilla al container de la basura y para refrescar ciertas mentiras sobre el trabajo que hemos ido transformando en verdades sin apenas darnos cuenta.

Vamos al lio y déjate de intros Rubén:

Hay que trabajar mucho para pagarme la vida

No sé en qué maldita hora se nos pasó por la cabeza esta frase.

Es decir y resumiendo: ¿mi vida está al servicio de mi trabajo?

Más te vale que tu trabajo tenga mucho que ver contigo, con tus capacidades, con tus ilusiones y manera de ser, porque de lo contrario me da a mí que que estás limitando la palabra trabajo a dinero y eso tiene sus riesgos a largo plazo.

No voy a ser hipócrita diciendo que jamás he trabajado en algo solo por dinero porque me crecería la nariz más que a nuestro amigo Pinocho, pero acceder a un puesto de trabajo desde esta perspectiva una y otra vez en todas y cada una de mis oportunidades laborales, ojito porque la ansiedad que voy a acumular va a ser «bonica» 😉

¿Y eso por qué?, porque mientras voy intentando construir una vida a mi medida voy acumulando el dinero que necesito pero también la ansiedad que NO necesito.

¿Me compensa una ansiedad de mierda que me anula la vida a cambio de X dinero a final de mes?

Si la respuesta es SÍ: adelante, pero entonces no te quejes de tu vida de mierda que pagas con tu trabajo.

Si la respuesta es NO: lánzate a probar una vida acorde a tus expectativas y profundiza en buscar trabajos compatibles con ella y que fomenten tu autorealización.

Ponte a prueba y salta al ruedo una vez tengas claro aspectos como tus verdaderos valores, tus debilidades y fortalezas y por supuesto tus deseos reales y no los de tu entorno.

¡No salgas ahí a verlas venir porque te van a dar hasta en el carnet de identidad! Créeme, sé de lo que hablo.

Si eres masoca, adelante, ¡unas buenas leches nadie dijo que vengan mal! jajaja

Un trabajo con el que no te sientas realizado, normalmente acabará siendo dinero, comodidad, necesidad o todas ellas.

Si tu idea de trabajo resuena con la gran mayoría de estas palabras entonces adelante, alégrate porque lo tienes fácil, ¡ueeeeee! ¡party! ¡menos complicaciones! eso sí, luego no te quejes de que no te valoran en el trabajo o que tú no vales para eso, ¡tarde! así que vuelve a formularte la pregunta anterior las veces que sean necesarias.

Tienes un trabajo, lo tienes todo

¡Los cojXnes!

¡Esta frase es más antigua que los dinosaurios!

Y no tiene ningún sentido en nuestra época actual. Puede que para nuestros padres o abuelos todavía fuera algo con sentido por el simple hecho de identificar como persona de provecho a alguien con un buen trabajo.

Un buen trabajo estaba ligado a un buen sueldo y por tanto a una estabilidad financiera, la cual muy ligada a su vez a la posibilidad de casarte y formar una familia.

Tener un trabajo, casarte y formar una familia era prácticamente sinónimo de progreso en la vida.

Sin embargo, a día de hoy deberíamos ser conscientes de que la frase: tienes un trabajo, lo tienes todo, no es más que algo que viene heredado de otra época y manera de hacer/sentir las cosas. Ni buena ni mala, simplemente desactualizada.

Yo soy el primero que incluso sin predominar esta creencia en mi entorno más cercano todavía sufro a rachas por esa incertidumbre y falsa creencia que ronda en mi cabeza de que mi trabajo tiene la llave mágica de mi vida ideal, cuando en realidad lo único que abre y posibilita nuevas cosas es mi manera de ser y mi actitud ante la vida.

Me quedo con una interesante frase que he leído por ahí a modo de resumen:

«Tu no eres una persona maravillosa porque tengas muchos conocimientos o porque tengas mucha experiencia, tu eres una persona maravillosa por tu manera de ser»

En la medida que consigamos conectar con esa persona maravillosa (a la que todos podemos optar) empezaremos a darnos cuenta de lo que realmente aporta valor a nuestra vida y a la de los demás, independientemente del tipo de persona que seamos.

La rutina es mala

¡Venga! ¡festival de las gilipXlleces!

Y anda que no he insinuado más de una vez yo algo parecido, ¡la madre que me parió!

¿Recuerdas esa frase de..?: «una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad».

Pues oye, parecemos tontos y con razón. Se ponen de acuerdo unos cuantos en repetir que la rutina es mala, que abandones la zona de confort y que te pongas la capa de superman/superwoman porque sino no vas a llegar a nada. Tú lo razonas, le encuentras sentido a base de repetirlo como un loro y te pasas la vida pegándote de leches con algo que en el fondo ni te va ni te viene.

Como cuento en mi página de inicio no se trata de ser únicamente un/a rebelde o un/a valiente, la cosa va de ser capaz de conocerte y de aprender a escucharte, porque creo que es la forma más natural y fluida de que las cosas cobren sentido, sin embargo es la que menos practicamos.

Y ojo, que ser capaz de conocerte y escucharte ya te anticipo que va a sacudirte y remover muchas cosas dentro de ti y no va a ser precisamente tarea fácil, sin embargo estoy convencido de que el esfuerzo valdrá la pena y puede que te ahorre muchos años de decisiones absurdas y sucesivas frustraciones.

¿Me estás diciendo que alguien que ha decidido vivir con una tienda de campaña en frente del rió por decisión propia y no por necesidad, odía la rutina de levantarse con el canto de los pájaros, ponerse a pescar para alimentarse, pegarse un baño para refrescarse o balancearse en el columpio que ha construido para entretenerse? ¿En serio tengo que creerme que su rutina es mala?

Pongamos otro ejemplo menos radical.

¿Y si mi rutina es..?:

levantarme a las 8am, ducharme, ir a comprar el pan, leer el periódico mientras desayuno con un café en la mano, unas tostadas y un zumo de naranja natural, trabajar en aquello con lo que me realizo profesionalmente, comer, descansar, volver a trabajar y a las 8pm contactar con mis amistades para ir a tomar algo, hacer alguna actividad física o extra laboral y volver a casa para cenar y ver alguna serie o película.

¿Mi rutina es mala entonces?

No tiene por qué.

Sin embargo ¿qué pasa cuando estoy viviendo una rutina totalmente alejada de mis deseos o metas? ¡Pues que la rutina es una mierda!

Conclusión: Estamos creando rutinas de mierda.

Y es muy probable que: o no tengamos deseos/metas o los que tengamos sean poco realistas.

¿Me compensa una rutina de mierda a cambio de X dinero a final de mes?

Si la respuesta es SÍ: perfecto, pero entonces no desprecies la rutina porque para ti signifique eso ahora.

Si la respuesta es NO: busca una nueva rutina con la que te sientas realizad@ y a gusto.

Y es que la rutina se desprecia, cuando en realidad es la base de cualquiera de nuestras vidas.

No merezco un buen puesto de trabajo porque no he hecho nada especial para conseguirlo

Pregunta rápida: ¿necesitas un buen puesto de trabajo?

Si la respuesta es SÍ: adelante, vuelve a leer el punto 3 las veces que sean necesarias.

Si la respuesta es NO: genial, investiga esas «cosas especiales» de las que hablas porque seguro tienen mucho que ver con las aquellas que yo te enumeraba en el punto 1: tus verdaderos valores, tus debilidades y fortalezas y por supuesto tus deseos reales y no los de tu entorno.

Eso «especial» ES LO QUE ABRE LAS PUERTAS y no solo las de un buen puesto de trabajo.

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SOBRE EL AUTOR DEL POST

SOBRE EL AUTOR DEL POST

Rubén San

Me despidieron del trabajo por no ser como ellos y aquel día empezó mi verdadera revolución.

Han pasado unos años y unas cuantas "horas de vuelo" desde entonces.

Hoy me considero un hombre libre, empezando a ser mi propio jefe, dueño del 100% de mi tiempo y de mi vida ¡y eso si que NO tiene precio! 

Puedes conocer más de mi historia aquí y descargar de forma gratuita mi guía:

"PENSAMIENTO EXTRAORDINARIO"

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2 Comentarios

  1. Patricia

    Jajjajaja… Me has desmontado!!! Ahora quién recoge las piezas??? Muy divertido,, muy tú!!

    Responder
    • Rubén San

      De eso se trata. ¡Cómo me encanta ese final de frase! jajaja, ¿y sabes qué te digo? ¡que no recojas las piezas! ¡a vivir más desmontados! Muchas gracias por tu mensaje. Muuuack 😉

      Responder

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